Sierra de Segura, Provincia de Jaén. Principios de los años treinta en la zona más pobre de una provincia pobre. Aún circulaban los carros de mulas, muchos de ellos llevando pescado desde Alicante y volviendo con muebles y aperos elaborados con los pinos serranos.
Desde hacía pocos años algunos pueblos tenían agua corriente y un errático suministro eléctrico, pero fuera de las "grandes" poblaciones estas necesidades seguían a cargo del cántaro "granaíno" y del candil de aceite. La tasa de analfabetismo era incalculable. La renta per cápita, irrisoria.
Y fue allí, en ese entorno y en esa época, donde un grupo de jóvenes pusieron en marcha el "Icarios Club, Sociedad de Vuelos sin Motor", y se las arreglaron para construir y hacer volar dos planeadores. Entre ellos, mi tío Maxi, de quien tanto me acuerdo cada vez que miro a ese cielo que era su pasión.
Y que seguro que disfrutaría como nadie si viera, allí en su tierra, las actividades de la
Zona de vuelo libre de El Yelmo, o el
Festival de cine del aire.
¶