Aquí estamos de nuevo. Más liados que la alpargata de un romano, como de costumbre, pero también dando guerra, como de costumbre. Y como lo normal es que uno no tenga mucho tiempo para ir bitacoreando (en ningún sentido, ¡cachis!), pero es una pena que
Víctor tenga este espacio sin aprovechar en el ordenador de su armario, vamos a ver si lo podemos ir rellenando.
Ya me contaréis.
¶